Proyecto fotográfico
Estamos camino de convirtiéndonos en robots en serie y no en humanos que razonan y sienten con pasión la vida. Vivimos tan deprisa que no nos paramos a pensar si estamos haciendo un uso correcto de tecnología. ¿De que servirá tanta tecnología en una tierra donde solo quede un humano? ¿De qué le servirá el móvil? ¿Para hablarse a sí mismo? Podemos imaginarnos el futuro como queramos, utópicamente, distópicamente, con tecnología que ayude a hacer un mundo mejor o un mundo peor. Pero por mucho que imaginemos si habrá robots que sean personas o coches que vuelen, al final lo único que importa es que somos algo tan simple y maravilloso como un óvulo y un espermatozoide.